jueves, 17 de abril de 2008



Ya no vende ni llama la atención
El porno chileno la tiene chica
El abaratar costos le pasó la cuenta a las produccines triple X: el uso de actores inexpertos y mucha fallas técnicas al momento de grabar, hicieron que las ventas bajaran y que los fanáticos se quedaran sólo lo que ofrece la internet.

No tiene comparación con el del extranjero, es único, simple, no utiliza muchos recursos, es fácil de producir y obviamente, es producto nacional. Hablo del porno chileno, ese porno fantasioso que busca llegar a la gente mostrando la realidad sexual de parejas recién comprometidas o bien de jovencitas que tienen sueños eróticos desde temprana edad.

El boom de porno en Chile se vivió entre los años 2000 y 2005; ya que al comienzo de milenio –en junio para ser exactos- se logró la legalización para poder realizar películas pornos y comercializarlas. En estos filmes sólo se impedía el uso de drogas ilícitas, uso de niños o animales.

En el 2001 se grabó la que fue la primera película porno chilena completamente autorizada: “Historia de una adolescente ninfomaníatica.” Su director fue Leonardo Barrera y la protagonista era su esposa Reichell, quien fue la pionera en Chile en grabar películas con contenido erótico.

Esta película fue bien recibida por el público, a pesar de la poca producción que tenía. Su realización costó cuatro millones de pesos, dinero que Salió del bolsillo de Barrera; hecho que quedó plasmado en la película ya que no hubo buena postproducción, los actores estaban en mala condición física, el audio era pésimo y las fallas técnicas que se apreciaban eran grandes.

Luego, de este mismo actor y director surgieron más películas como “Hanito, el genio del placer”, “Apelación sexual”, “Acto de amor” e “Historia real de un matrimonio”, las cuales continuaban con problemas técnicos. También del director Rocco de la Vega nació la reconocida película “Pan caliente”, la que fue financiada por la productora Éxtasis Gorup – los que invirtieron cerca de nueve millones de pesos- y distribuida por la empresa Transvideo Film. Lo cual fue un gasto inútil ya que la película igual poseía problemas técnico y de grabación.

Hasta el 2005 las películas triple X llegaban al público gracias a los sex shop; los más conocidos se encuentran en Santiago y son el Ámsterdam y Gallery, en donde se pueden encontrar las películas de Barrera, de la Vega y también del director Felipe Concha quien estrenó su último trabajo a fines de enero de 2006 titulado “Sueños Húmedos” en donde actuó la segunda actriz porno chilena Pamela Serrat.

Sin embargo, el hecho de hacer producciones de escasos recursos, usar casi siempre a los mismos actores y tener las mismas fallas técnicas en todas las películas hizo que la venta del cine porno cayera de manera notoria. Las ventas disminuyeron y las producciones sólo se dedicaron a realizar peliculas o videos amateur para verlas o comprarlas vía Internet.

En Chile, el sitio web Pornochile.cl se encarga de difundir las últimas producciones realizadas y también tiene enlaces con páginas pornográficas de otras partes del mundo ya que sólo con las chilenas no alcanza a cubrir las necesidades de los excitados usuarios.

Hoy en día se sigue poniendo en tela de juicio la producción y distribución del porno nacional, es más, la mayoría de los cines que difundían películas XXX fueron cerrados hace 8 años aproximadamente: en 1999 los espectadores de películas pornos criollas de Cinelandia, fueron arrestados por “ofensa a la moral”. Unos meses más tarde, el actual canal de Piñera, Chilevisión fue acusado en el Consejo Nacional de Televisión por difundir el siclo de “Cine para adultos” sólo porque contenía altos grados de pornografía”.

A la fecha, las leyes que regulan las producciones y ventas o difusión del porno en Chile han ido aumentando, a pesar de que ésta poco y nada se cumple, las películas sí han disminuido, ahora, y gracias a la Internet, a pornografía se encuentra a sólo un clic, además, hasta en la web las producciones son de mayor calidad y eso es algo que claramente encanta todos los usuarios; mientras más detalles se muestren más vistos serán los videos.

jueves, 10 de abril de 2008






El super héroe criollo

La aparición de Mirageman es la consecuencia de un trabajo metódico y de bajo presupuesto, ya que no se puede comparar con alguna otra producción chilena porque éstas no habían trabajado en el área de las artes marciales y, aparte que está convirtiendo a Marco Zaror en una especie de personaje de culto, con apenas dos películas y muchas patadas.

Cuando se intenta comparar las películas de Ernesto Díaz, se pensaría que hay muchas igualdades cinematográficas, pero detalladamente la cosa no es tan así, sólo se podría inferir que la categoría de cine de acción y las artes marciales son la mezcla entre Kiltro y Mirageman, además de una mirada crítica a la sociedad chilena.

Entre las características de las películas de Díaz hay que rescatar la propuesta de agregar un excelente guión, esto ayuda a que la cinta no sea solo una salsa de combos, patadas, sangre y acrobacias. Mirageman posee un hilo conductor basada muy a la par de un lejano Batman.

Obvio que el héroe nacional no es de muchos recursos, ocupa la micro para transportarse y busca la tranquilidad de su hermano menor, es por esto que sólo tiene sus puños y pies como artefactos de defensa ante una sociedad que se grafica en la maldad y crueldad de las mismas personas que son castigadas por el nuevo héroe.

Kiltro se alzó como la primera película de artes marciales producidas y rodadas en el país, y este motivo fue lo único que tuvo Díaz para posicionarse entre las películas más renombradas del país. Las críticas de la fecha indican que era un film muy bien logrado, que reflejaba acercamientos a películas de factura oriental, algo de Mortal Kombat, grandes coreografías, efectos a un buen nivel. Todo bien, salvo por el guión, que le restó peso una producción que pudo perfilarse como una obra maestra.

Tuvieron que pasar un par de calendarios para que Ernnesto Díaz replanteara su idea de hacer cine y utilizar a su compañero de mil batallas Marco Zaror. Una vez hecha la propuesta de nueva película, Díaz doblegó a la critica de su primera obra, y como resultado tiene un producto que no será desechable ni pasajero, como muchas películas que pasan sin pena ni gloria.

Otro punto a favor de Díaz es su mirada al país, con sus vicios y virtudes, algo que partió levemente en Kiltro, pero que ahora en Mirageman se establece como un argumento de peso que además colabora en la creación de una película que al parecer es como su antecesora, pero al ojo de la lupa, la cosa no es tan así y Mirageman se desmarca tranquilamente, y todo por un buen guión.






Somos títeres nada más

“Nada puede malir sal”, fue lo primero que dije cuando comencé a escribir la pseudo crítica de la película de 31 minutos. Pero cuando tuve que enfrentar la evaluación, uff!, fue en ese momento que me di cuenta que nadie es “ferpecto” y que me merezco una segunda oportunidad.

Este es el momento para revindicarme y escribir algo un poco más decente: Comenzaré por el principio, que suele ser lo más lógico y coherente. Dije que la película había sido la más cara del último tiempo en la historia de las películas chilenas y bueno, es cierto, y como es lo más relevante, este será mi comienzo.

Por lo menos los 2.500 millones de dólares que gastaron Pedro Peirano y Álvaro Díaz fueron invertidos en una muy buena producción cinematográfica. Sacaron el mayor provecho a los parajes de Brasil y, obviamente, de Chile, para grabar un film con mucha acción, aventuras y guachimingos.

Esta magna producción de APLAPAC, productora y creadora de la serie 31 Minutos, y sus socios de Nueva Gráfica Chilena demoraron cerca de dos años en grabar esta película, hecho que tenía más que ansiosos a todos los seguidores de este “noticiario” que partió el año 2003 en Televisión Nacional.

Esta película se estrenó el 27 de marzo, y hasta la semana pasada había sido vista por 55 mil espectadores. Hasta hoy son 64.856 las personas que han disfrutado de la película, lo cual ha posicionado este largometraje en los primeros lugares de la taquilla chilena superando al histórico e histérico niñito mimado de Marcela Paz “Papelucho y el Marciano”.

Este film no fue el típico noticiario que se veía todos los sábados en la mañana en TVN, sino que la historia se desarrolla en base al secuestro de Juanín Juan Harry (el junior de Tulio Treviño, Jefe de Piso, Productor, etc, etc, etc.). Este peludo y tierno títere sin ojos y de voz chistosa es raptado por la temida Cachirula, una pequeña coleccionista de muñecos que sólo terminará con su colección cuando tenga al polifuncional Juanín.

Todos los personajes van en ayuda de este amoroso muñeco blanco recorriendo varios kilómetros y viviendo aventuras irrepetibles. Cada uno de los títeres intenta ayudar a su manera para salvar al pobre Juanín, los que más se roban la película son los renombrados Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque.

Con una irreverencia notable, un el humor infantil (aunque a veces un humor en doble sentido) de los personajes, con una personalidad única, estos muñecos lograron satisfacer los gustos de los espectadores. Incluso quienes fueron a la avant premiere, en donde se vio desde conductores de matinales, noticieros y estelares hasta ministros y gente de gobierno que acompañaba a sus hijos.

Esta película será estrenada en Brasil y España, y para los dos casos la película será traducida. En el caso de Brasil la película será traducida al portugués y en el caso de España, este film tendrá que ser hablado en español, y aunque suene absurdo, será traducida porque los ibéricos comprenden poco y nada los modismos chilenos y mucho menos las jergas que usan estos deslenguados títeres.